Historia de la Prelatura

Prelatura de Jesús María de Nayar

La Prelatura Nullius de Jesús María del Nayar surgió a la historia eclesiástica el 13 de enero de 1962 con la Bula “Venerabilis Frater”, emitida por el Papa Juan XXIII, en la cual asigna como primer Obispo de la misma a Fr. Manuel Romero Arvizu, O. F. M., hasta ese entonces Guardián de la Fraternidad de Zapopan, Jal. El mencionado  Obispo electo recibió el Orden Episcopal, de manos del Delegado Apostólico Luigi Raimondi, el día 15 de agosto de 1962 en el templo de San Francisco de Asís, que se encuentra en el centro de Guadalajara, Jal. Posteriormente, el 2 de septiembre del mismo año, el primer Obispo tomó posesión de su sede episcopal en el pueblo de Jesús María (Chuizete, en idioma náyeri), perteneciente al municipio de El Nayar, Nay.

Brevemente, podemos reseñar la administración episcopal del Sr. Romero en tres etapas: implantación, desarrollo y liberación.

La etapa de implantación trató de recuperar los antiguos centros de culto cristiano abandonados desde hacía muchísimos años por los misioneros tanto franciscanos como jesuitas y que habían sido asumidos por los diferentes grupos étnicos existentes en el territorio de la Prelatura: coras, huicholes, mestizos, mexicaneros y tepehuanes. Además, estableció nuevos centros de misión. Durante esta etapa, se siguió al pie de la letra la doctrina misionológica preconciliar.

La etapa de desarrollo se caracterizó por el esfuerzo misionero de abrir nuevos espacios tanto en el quehacer eclesiástico como en la vida del pueblo: se crearon escuelas, talleres, cooperativas, etc. Importante durante esta etapa fue la inspiración aportada por la Carta Encíclica “Populorum Progressio”, expedida por el Papa Pablo VI el 26 de marzo de 1967.

Finalmente, un grupo de misioneros llevados por las nuevas corrientes teológicas, pastorales y misioneras, surgidas en América Latina a partir de la III Conferencia del Episcopado Latinoamericano, que tuvo su sede en ciudad de Puebla de los Angeles, México, los últimos días de enero y los primeros de febrero de 1979, buscaron favorecer la liberación de los pueblos indígenas pertenecientes a la Prelatura. Esta etapa estuvo marcada también por la Ordenación Presbiteral de los primeros misioneros autóctonos.

A principios de 1990, el 2 de febrero, el Papa Juan Pablo II daba a conocer el nombramiento de Fr. José Antonio Pérez Sánchez, O. F. M. como Obispo Coadjutor, es decir, con derecho a sucesión, de la Prelatura Nullius de Jesús María del Nayar. Su ordenación episcopal se llevó a cabo en el pueblo de Jesús María el 4 de abril de 1990 con la imposición de manos y la oración del Delegado Apostólico en México, Jerónimo Prigione.

Con la presencia del Obispo Titular y del Obispo Coadjutor, la actividad misionera se vio impulsada por la promulgación del Primer Plan Pastoral de la Prelatura, cuyo decreto de aprobación fue signado por ambos Obispos el 12 de septiembre de 1991 en la misión de Nuestra Señora de los Remedios, Huajicori, Nay. Este plan pastoral fue elaborado luego de varias reuniones de todos los misioneros.

 Oficialmente, el gobierno episcopal de Fr. Manuel Romero Arvizu concluyó el 27 de junio de 1992, día en que el Papa Juan Pablo II le aceptó la renuncia canónica. Ese mismo día, como estaba previsto, asumió la titularidad episcopal Fr. José Antonio Pérez Sánchez. La administración episcopal de segundo prelado se ha visto marcada por las consecuentes promulgaciones de los diversos Planes Pastorales. El II Plan Pastoral fue promulgado en la Misión de San Rafael, Nay., el domingo de Pentecostés, 26 de mayo de 1996. El III Plan Pastoral vio la luz durante el año jubilar del 2000. Otra característica de este segundo periodo episcopal ha sido la incrementación del clero propio de la Prelatura, tomando en cuenta que la mayoría de ellos han provenido de diócesis hermanas del país.

Últimamente, el 27 de febrero de 2010, el Papa Benedicto XVI dio a conocer el nombramiento de Fr. José de Jesús González Hernández, O. F. M. como tercer Obispo Titular de la Prelatura Nullius de Jesús María del Nayar. Con lo que se terminó el periodo episcopal del Obispo Fr. José Antonio Pérez Sánchez, O. F. M. y se abre una nueva perspectiva eclesial y misionera para los pueblos habitantes en el territorio de la misma Prelatura.