Carta Pastoral

Carta Pastoral 6, Nov. Dic. 2017

Queridos hermanos y hermanas de la Prelatura de El Nayar,

¡La Paz esté con ustedes!

Con grande alegría me dirijo a ustedes hermanos y hermanas de nuestra Prelatura porque ya estamos completos todos los agentes de pastoral que esperábamos y porque ya estamos trabajando en la viña del Señor. El último que nos faltaba nombrar era el vicario de la Vida Consagrada y ya está nombrado e inclusive ya está trabajando. Le agradecemos por su disponibilidad al padre Fr. Héctor Aguilera, OFM., con gusto ha aceptado.

Nuestra pastoral, en general, ha sido sacudida por diversos acontecimientos naturales y espirituales tanto en nuestro México como en nuestra Prelatura, me refiero a los huracanes y terremotos que nos han hecho sentir el dolor de los que sufren por la pérdida de sus seres queridos, de los convalecientes, de los desastres de las viviendas, edificios públicos y religiosos del pasado 7 y 19 de septiembre a los que nos hemos unido en las cadenas de oración y en las colectas para los damnificados; nos han tocado también espiritualmente las celebraciones religiosas de la primera profesión de votos de la hermana Mary Cruz, originaria de la Parroquia de Charcos, Mezquital, Dgo., el pasado 4 de octubre del presente, así mismo por los cincuenta aniversarios de vida sacerdotal del Padre Fr. Moisés Díaz Gutiérrez, OFM., el pasado 6 de octubre en la comunidad de Cuesta Blanca, Charcos, Mezq., Dgo., la que al inaugurar su capilla albergó a la multitud de fieles que nos congregamos para festejarle.

Otro acontecimiento que nos ha dejado marcado es el fallecimiento de la madre Ofelia Fregoso Lara, MFJM., que después de la aparición del cáncer supo asumirlo con espíritu humilde y confiado a las manos del Señor. El pasado 16 de octubre entregó su alma al creador. Un día después de la canonización de los tres niños indígenas mártires de Tlaxcala. Tenemos la seguridad de que el Señor le recompensará abundantemente por haberse sacrificado por la iglesia naciente de El Nayar, y para nosotros la seguridad de que esta iglesia particular se está edificando sobre columnas sólidas de fe, esperanza y caridad. La madre Ofelia nos dejó huella de una verdadera misión inculturada, pues sabía la lengua wixarika, fundamento para la misión de los pueblos originarios.

Estos signos de los tiempos nos están impulsando a tomar más en serio nuestro VI Plan Pastoral. Ya las Comisiones Pastorales se están programando para que nuestras actividades en conjunto incidan más eficazmente en la transformación de la realidad. Cada vez me doy más cuenta de la situación de nuestras comunidades sobre el deterioro de su cultura en relación con la contaminación ambiental, sin duda reflejo de la contaminación personal, familiar y comunitaria que experimentan en su diario vivir. Las escuelas no se dan abasto en la educación. Falta incidir más en las familias. Por eso nuestro VI Plan de Pastoral se está consolidando para actuar en conjunto y aportar atinadamente el mensaje restaurador del Evangelio en su integralidad, de tal manera que no se escape ningún aspecto de su finalidad en las personas a quienes va dirigido el Plan.

Tenemos la necesidad de formar a los agentes personalizadamente para que estos a la vez formen a sus colaboradores. Grande reto para la Comisión de Formación de los Laicos. Impulsemos la Escuela de la Fe, a nivel Prelatura y construir escuelas a nivel zonas pastorales y parroquiales. Contamos con la sectorización de parroquias que facilitan las creaciones de pequeñas comunidades y estas se reúnen en casas particulares. Hacia ellas están orientadas las acciones de las diferentes comisiones pastorales. Impulsémoslas queridos agentes de pastoral. Reconozco las limitaciones de los medios de comunicación en tan accidentada geografía y los mínimos recursos económicos que contamos, sin embargo es una muy buena oportunidad de ser creativos al máximo para buscarlos con la ayuda de los mismos agentes laicos locales y con nuestros amigos bienhechores que nos apoyan para que busquemos nuestra sustentabilidad.  

No desaprovechemos los espacios que nos brinda la Divina Providencia en anunciar con la palabra y el ejemplo la Alegría del Evangelio y estar atentos a los brotes de su eficacia en las almas que la reciben. Ellos alimentan nuestra esperanza de los cambios que se avecinan pues sedientos estamos todos de libertad. Dios está suscitando hombres y mujeres que no se ajustan a este mundo y también luchan por una vida plena. Salgamos a encontrarlos y unamos nuestras fuerzas en un proyecto común.

En cuanto a la Pastoral Indígena de nuestros Pueblos Originarios, encuentro en las autoridades tradicionales un campo fértil para dialogar. Podemos acercarnos a ellas con confianza y sentirnos aliados en la lucha de conservar sus raíces y sus valores que tanto bien pueden ofrecer a la humanidad y a nuestra iglesia en particular.  No las dejemos solas por el bien nuestro y de nuestra iglesia. Aprendamos sus lenguas y tradiciones. Pidamos al Espíritu Santo nos ilumine para poder entrar en su costumbre con respeto, delicadeza y enriquecernos mutuamente.

Por último los invito a peregrinar a los santuarios nacionales, de la Virgen María de Guadalupe y a Cristo Rey llevando nuestra ofrenda (VI Plan de Pastoral) y solicitemos que su reino se haga realidad. Igualmente a la Ordenación Diaconal del seminarista Jeans Francisco el próximo 25 de noviembre en San Juan Peyotán a las 11:00 hrs.

 A todos les deseo un buen fin de año litúrgico y un buen inicio con el Adviento y que esta Navidad nos regale a todos una maravillosa alegría de vivir en esta tierra y amar a todos los que nos rodean.

Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo 2018.

Mi oración y bendición,

+ Fr. José de Jesús González Hernández, OFM.

Catedral Jesús María, Tepic

Email: obispo@prelaturadelnayar.com

Telephone: XXXXX / XX XX XX


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