Aportación teológica sobre los pueblos originarios

CARTA PASTORAL MAYO-JUNIO 2015

Muy estimados hermanos,


Paz y Bien,


Aquí estamos de nuevo para transmitirles nuestras alegrías que Dios nos ha otorgado en estos días. Primero, la Visita Pastoral del nuncio Apostólico Christophe Pierre a nuestra Prelatura que se desarrolló en el marco de nuestra Misa Crismal (jueves antes del jueves santo) cuando estábamos reunidos como presbiterio, la vida consagrada y pequeñas comunidades de fieles venidas de algunas zonas pastorales.  visita vino a confirmarnos en nuestra vida y misión como discípulos misioneros.


Segundo, la celebración de las Bodas de Plata de vida episcopal de Mons. Fr. José Antonio Pérez Sánchez, OFM y la Ordenación Diaconal de Miguel Ángel Escoto Ramírez, el pasado 11 de abril del corriente las cuales fueron muy emotivas para nuestras vidas misioneras. Aprovecho la ocasión para felicitar a todos los hermanos que están celebrando sus bodas de plata sacerdotales y a las hermanas que están celebrando sus bodas de oro de profesión religiosa. Me uno e invito a todos los misioneros en general de unirnos a nuestros hermanos y hermanas en su acción de gracias por los dones recibidos de los cuales somos testigos y nos alegramos por su sí a la vocación divina y al servicio de esta Iglesia particular.


La tercera alegría y a la que le dedico esta carta es la gran novedad de nuestra iglesia mexicana: “Los jóvenes destinatarios y protagonistas prioritarios de la Nueva Evangelización en el contexto post-moderno”. Hemos pasado la XCIX (99) ASAMBLEA PLENARIA de la CONFERENCIA del EPISCOPADO MEXICANO reflexionado sobre la Pastoral Juvenil Mexicana. En nuestra reunión tuvimos siempre la presencia de los encargados de la Pastoral Juvenil en México con quienes interactuamos en todo el itinerario propuesto para la Asamblea y por la presencia de varios jóvenes venidos de diferentes diócesis de la República mexicana que en sintonía con los jóvenes de las Diócesis de Izcalli y de Cuautitlán, Edo. de México nos han fascinado irrumpiendo con su alegría nuestra Asamblea. Fue una Asamblea única que no tiene precedencia alguna en estos cinco años que tengo de prelado. Son bastantes las luces que nos dispensó el Espíritu Santo para revitalizar la pastoral juvenil en nuestro país. Saldrá un documento orientativo para dicha pastoral. Por ahora les comparto un resumen de las dos cartas emanadas en esta Conferencia:


1.- ¡Sin confianza y participación no se avanza!

En nuestro país se ha perdido la confianza en aquellos que tienen la responsabilidad de erradicar la violencia, la inseguridad, la injusticia, la indiferencia, la corrupción, etc., por lo que “!Los obispos queremos ayudara a restaurar la confianza en nuestro pueblo!”. Invitamos a las familias, a los maestros, a las comunidades, a las autoridades civiles, tradicionales y a todas las instituciones públicas y privadas a educar en la confianza con el ejemplo.


2.- ¡Construyamos el México que necesitamos!

Esta carta anima a todos los ciudadanos a votar por el candidato que cumpla con lo que promete en la campaña electoral. “En México enfrentamos una completa situación, que hace que muchos sientan desconfianza y desánimo. Pero los mexicanos podemos construir el país que queremos, donde haya paz y progreso para todos. El futuro lo escribimos cada uno de nosotros ¡seamos protagonistas!


En el ambiente de nuestras reflexiones de obispos con los jóvenes se respiraba el espíritu misionero. No desaproveché en compartir en el auditorio y en las mesas redondas mi experiencia con los jóvenes de la Prelatura en sus recientes pascuas juveniles de cómo ellos necesitan espacios para brillar en nuestras pastorales basta que los dejemos actuar. 


Invito a todos los pastores y agentes de pastoral de tener especial cuidado en el encuentro con los jóvenes. Les pido y yo también me incluyo porque carezco de esta sensibilidad que nos acerquemos a ellos sin miedo y les mostremos nuestro corazón de pastor que tanto lo necesitan. Nos dejemos FASCINAR de ellos como se fascina Dios y su Iglesia. Los ESCUCHEMOS y juntos DISCERNIR la historia que Dios tiene para cada uno. Ciertamente el encuentro con Cristo produce la CONVERSIÓN personal y pastoral que tanto nos pide la Iglesia en América Latina.


Por último apoyemos sin reservas a la Comisión de Pastoral Juvenil de nuestra Prelatura para que continúe con el Año del Joven (Año de Naím) y puedan llegar a clausurar sus actividades con éxito siendo este un proceso de SISTEMATIZACIÓN de la Pastoral juvenil en nuestra iglesia particular, recordándoles que el siguiente año pastoral en nuestra Prelatura es el año dedicado a la pastoral de las vocaciones, (Año del Lago de Galilea). Pastoral más delicada todavía a la que debemos invertir todo lo que tenemos para el bien de nuestra iglesia.


Agradezco sinceramente su oración y comunión.

Su amigo,


+ Fr. José de Jesús González Hernández, OFM. 


El Obispo y los Jóvenes

Queridos Jóvenes, Como les había prometido que les mandaría unas frases breves de lo que me impacte en la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM), pues ahora lo cumplo. 

  1. La alegría de los jóvenes estaba en el proyecto de Dios cuando nos hizo. 
  2. Cristo fascina a los jóvenes, los jóvenes fascinan a su iglesia.
  3. Interactuemos obispos y jóvenes. Que los jóvenes estén en el corazón del obispo. Que el obispo, dicen los jóvenes, representen el corazón de CRISTO. Recemos para que así sea. "Que los obispos recemos y estemos con ustedes"

Bueno, ya con esto para iniciar nuestro diálogo. Nos vemos mañana con nuevas frases. 

Su amigo, padre y hermano:

+ FR. Jesús.

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Asamblea Ordinaria de Pascua CEM

Estamos reunidos los obispos del país para nuestra asamblea ordinaria de Pascua, que ya es la 99, con el objetivo de revitalizar la opción preferencial por la evangelización de la juventud en México. El tema central es: Los jóvenes, destinatarios y protagonistas prioritarios de la nueva evangelización, en el contexto social post-moderno. Se nos propone: Acercarse, reconocer, escuchar y asumir la vida de los jóvenes en sus lugares vitales, para comprender sus situaciones y acompañarles. Dejarnos interpelar por su realidad, en busca de nuevos caminos para su evangelización.


Nos interesa y nos preocupa la situación que están viviendo muchos jóvenes. Hay casos dramáticos, como quienes están atados a las drogas y al alcohol; los que son enganchados por el crimen organizado para robar, traficar y matar; tantos casos de suicidios, porque no le encuentran sentido a su vida, o porque no sienten apoyo en su familia y sufren en soledad; los embarazos no deseados de adolescentes y jóvenes; los abandonados por sus padres y los migrantes. Muchos no tienen recursos para estudiar y sobreviven de empleos informales. Los jóvenes indígenas son fascinados por el mundo moderno y abandonan su cultura, su pueblo y sus padres; en las ciudades, se exponen a todo y sufren un desquiciante cambio cultural. Los hijos de campesinos ya no quieren trabajar la tierra, sino ganar dinero de otra forma. Algunos no han sido educados en la fe cristiana.

Por lo contrario, gozamos en esperanza por tantos jóvenes nobles, generosos, bien intencionados, preocupados por los pobres, dispuestos a sacrificar su tiempo, sus vacaciones y sus recursos para hacer algo por los demás. Muchos visitan a niños huérfanos, ancianos, abandonados, y les llevan alegría y alguna cosa más. Muchísimos integran coros juveniles y parroquiales, van a misiones, tienen iniciativas en favor de la comunidad. Desconfían de los partidos políticos, son críticos de la sociedad y de la Iglesia, y varios sufren profundas dudas sobre su vida y sobre su religión, con el peligro de caer en el indiferentismo, o en un relativismo que les deja a merced de sus pasiones. Aunque escasean las vocaciones consagradas, hay varios que optan por entregar su vida y su juventud a Dios y a la comunidad, en el sacerdocio y en las diversas formas de vida consagrada. Hay jovencitas, incluso indígenas, que optan por la vida contemplativa. Son una esperanza y una realidad. 


PENSAR

El Papa Francisco dijo a los jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud, en Brasil: “¡Quiero lío en las diócesis! ¡Quiero que se salga afuera! ¡Quiero que la Iglesia salga a la calle! ¡Quiero que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad, de lo que sea instalación, de lo que sea comodidad, de lo que sea clericalismo, de lo que sea estar encerrados en nosotros mismos. Las parroquias, los colegios, las instituciones, ¡son para salir! Si no salen, se convierten en una ONG, y la Iglesia no puede ser una ONG.


Que me perdonen los obispos y los curas, si alguno después les arma lío a ustedes, pero es el consejo… ¡No se los deja hablar, no se los deja actuar! Los jóvenes tienen que salir, tienen que hacerse valer. Los jóvenes tienen que salir a luchar por los valores. ¡No se dejen excluir! ¿Está claro?” (25-VII-2013).

Y en su Exhortación sobre la alegría del Evangelio: “¡Qué bueno es que los jóvenes sean «callejeros de la fe», felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra!” (EG 106).

“Es conveniente escuchar a los jóvenes. Los jóvenes nos llaman a despertar y acrecentar la esperanza, porque llevan en sí las nuevas tendencias de la humanidad y nos abren al futuro, de manera que no nos quedemos anclados en la nostalgia de estructuras y costumbres que ya no son cauces de vida en el mundo actual” (EG 108).


ACTUAR

Escuchemos a los jóvenes. En la familia, no sólo hay que regañarles y amenazarles con un castigo si no llegan a tiempo, sino esforzarse por comprenderlos, por dialogar con ellos, lo cual no es tolerarles todo lo que hagan, sino sembrar en ellos, con amor y paciencia, los valores humanos y cristianos que nos inspira Jesús.


Esta nota y su imagen ha sido copiada de la página de la CEM

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